El passat dia 8 de setembre despres de la processó de la Mare de Dèu de l’Olivar, Els Amics i Amigues de la Cordà d’Alaquàs varen pèndre foc del Ciri Pasqual i varen anar en comitiva festiva (foto), fins la seu dels Clavaris del Crist de la Bona Mort que per la nit gastaren per encendre la Cordà. Esperem que es mantinga aquest acte els próxims anys.

Un comentario en ““Es recuperera la tradició d’encendre la Cordà del Crist amb el foc sagrat “”
  1. SO. ANDRÉS CASTELLANO MARTÍ. dijo:

    PENDRE EL FOC DEL SAGRARI.

    So. Andrés Castellano Martí. Gracias.

    Quienes investigan los fuegos valencianos siguiendo las pautas científicas que empíricamente todo lo analizan, y para nada contemplan las creencias y als Homens que las viven, suelen equivocarse, dando en sus conclusiones un cúmulo de errores difíciles de corregir. Digo esto por la sencilla razón de que siendo motivo de alegría el que recuperemos el Foc del Sagrari, da pena como lo estamos recuperando. Aclararé todo esto para que en lo sucesivo hagamos las cosas bien.

    En primer lugar aclaremos que el rito Traca de Pendre el Foc del Sagrari, en tierras valencianas se ha realizado siempre, potenciándose en especial nada menos que tras el Concilio de Trento, y nada menos que por el Arzobispo San Juan de Rivera, arzobispo y capitán general de Valencia, quien le hace su Seminario, y potencia en todas las parroquias valencianas los sagrarios, en donde de perenne está la ostia consagrada y su lámpara de aceite encendida. También fue quien realizó y organizó en tierras valencianas la expulsión de los moriscos.
    El Arzobispo San Juan cuando llega a Valencia y de ella nada sabe, primero se hace una casa solariega en el Camino de Alboraya, “Camp dels Pardalets”, y después cuando ya conoce sus lugares con gracia, se hace un palacete en Burjasot, lugar en aquel entonces propio de los canteros de Valencia, y Vaticano de los creyentes en el fuego, es decir – de los Traca. Patria de los valencianos Traca que toman el Foc del Sagrari.

    Son precisamente los canteros que arrancan y trabajan la piedra y realizan sus ritos con pólvora, los que no siendo en ningún tiempo creyentes beatos, es decir; de los que cumplen con la parroquia, ellos –todo lo respetan, pero no en todo creen–; son ellos los que viviendo ajenos a las parafernalias parroquiales en todas las fiestas religiosos hacen los fuegos propios. Cosa altamente destacada a partir de los inicios del siglo XVIII, tras la Batalla de Almansa. A partir de cuya fecha cuando se realizan las fiestas patronales en todas partes, y en ellas los habitantes de los pueblos acuden a los actos religiosos, a su vez los canteros Traca que han sido contratados en Comprimís, ellos montan las Tracas y los fuegos que en rito natural valenciano –dispararán “disparà”. Y son ellos los que discretamente cuando los sacristanes abren las iglesias para dar los toques de las misas primeras, ellos entran en las iglesias, se dirigen al Sagrario, y al Santísimo le hablan. Y esto, y –que nadie se escandalice–, lo hacen con todo el Carácter Valenciano Traca. Pues a Dios le hablan como al máximo responsable de su trabajo. Trabajo que ellos harán a conciencia y bien. Pero de que salga bien, y no aya ningún daño, de eso responsabilizan al Santísimo. En su fe los Traca que nunca entran en las iglesias –hacen responsable de todo cuanto ocurra, a –Dios–.

    Lo dicho siempre fue comprendido en su realidad por los eclesiásticos valencianos, por conocer el carácter Traca de sus paisanos. Nunca fue comprendido por los eclesiásticos ajenos. Pero lo cierto es que tanto si los Traca contaban con el beneplácito de los párrocos, como si con dicho beneplácito no contaban, ellos a su modo siempre realizaron dicho rito de fe y creencia. Y siempre tuvieron la certeza de que Dios a ellos les protegía, si bien de lo creído y lo hecho a nadie lo decían. Pero que en todos los pueblos valencianos todos sabían que se hacía. Todos sabían que el día de la Festa Major, la mecha que todo lo encendía había tomado su fuego de la lucerna del Sagrari. Siendo precisamente –esta la razón por la cual en todos los pueblos valencianos quienes eran creyentes en evangélico acudían a todos los actos religiosos, y quienes eran Traca, o agnósticos, o incluso anticlericales, estos todos acudían a los fuegos naturales Traca. Siendo las fiestas mayores de todos los pueblos valencianos lo más maravilloso que en convivencia se pueda dar, pues en creyente religioso los católicos hacían todo cuanto les dice el Párroco, y los Traca todo cuanto les dice el Mestre. Estando en perfecta armonía el Sacerdote y el Mestre, de ser valencianos. En las fiestas valencianas colaboran todos, los creyentes y los agnósticos.

    Es en los inicios del siglo XX cuando estos ritos inician su mengua, y en los tiempos republicanos, II Republica, cuando todos los ritos cristianos y Traca se malogran, incluso son prohibidos. Quedando anulados totalmente durante los tiempos revolucionarios de la guerra civil de 1936, en cuyos años se fusila a los católicos y también a los Traca.

    Cuando se termina la nefasta guerra y de nuevo las parroquias valencianas recuperan su anterior función, la política gubernamental y también la eclesiástica, no permiten se haga nada que no se atenga al canon preceptivo. Si se permite que de nuevo se hagan los ritos Traca del Foc en las fiestas patronales, pues los Traca, precisamente los Traca, han salvado guardándolos escondidos a muchos eclesiásticos valencianos a los que se persigue para fusilarlos; y son precisamente estos eclesiásticos los que avalan a los Traca para que después hagan fuegos. Lo que no se permite es que se tome el Foc del Sagrari. Digamos que oficialmente no se permite, si bien tot Mestre en Ma si lo hace, y su párroco lo permite.

    Pero los tiempos llamados modernos nos dan a los valencianos una nueva generación de artífices del fuego, que se avergüenzan de que se les llame Mestre de Traca; ellos viven orgullosos con su nuevo nombre de empresarios pirotécnicos. E incluso se honran de no seguir las tradiciones que vivieran sus antepasaos, las cuales ostentosamente omiten como cosa de atrasados. Y son ellos precisamente los que omiten Pendre el Foc del Sagrari. Y poco a poco tal como la nueva generación de empresarios pirotécnicos crece, el cumplimiento de los ritos naturales valencianos mengua, e incluso no se hacen y desaparecen.

    Será ya en los inicios del siglo XXI y en la ciudad de Sueca, cuando un grupo de Homens Suecans, Homens de tota Ma, decidan recuperar el Rite de Pendre el Foc de la Sagrari de la Iglesia de la playa, y en ell ensendre la mecha del primer Tram de Traca, Tram de Trons, que en suma de Trams cruza la Albufera, llega a Sueca, la cruza de lado a lado, y queda como el mágnum de lo realizado hasta ese momento.

    Sueca a partir de dicho acontecimiento mantendrá en els seus Homens Traca el rito y ya no lo abandona. Siendo al año siguiente las ciudades de Paterna, Mislata, Burjasot, las que de inmediato también recuperan el rito. Y a continuación lo recuperan una cantidad de pueblos cuyo nombre se nos escapa.

    Lo ocurrido por supuesto es para que todos nos alegremos, tanto los piadosos clavarios de las parroquias, como los Traca que viven sus fuegos, y no creo que nadie se moleste de ello. Pero ya que hemos recuperado el Rite de Pendre el Foc del Sagrari, lo debemos de hacer correctamente. Entendiendo la corrección tal como siempre se hizo y con el carácter Traca. Es decir; el Foc se debe de tomar del lucernario del Sagrari. Cosa que haremos con la máxima creencia, dignidad y respeto. Siempre en el sagrario. El tomar el fuego de otro lugar, será muy cristiano, pero no es Traca. Procuremos hacer las cosas bien y sigam Homens.

    Gracias a todos.

    So. Andrés Castellano Martí.

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